suelo pulido

Tipos de materiales aptos para el pulido de suelos

El pulido de suelos es un sistema de mantenimiento que se lleva acabo cuando el entarimado acaba de ser instalado o por el contrario se encuentra muy defectuoso, para ello se debe rebajar el pavimento mediante la abrasión pasando por diferentes granulometrías cada vez mas finas con discos diamantados y agua, aproximadamente entre 3 y 4 milímetros, obteniendo así una superficie lisa y buscando un ajuste de la altura de las piezas acomodadas. Este proceso favorece a la correcta recuperación del brillo perdido en nuestros suelos por distintas causas como puede ser la aparición de manchas , el paso del tiempo o rasguños. El pulido nos permitirá eliminar cualquier rastro de daño que haya sufrido el pavimento.

¿Qué tipos de suelo se puede pulir?

Entre los diversos pavimentos el primero con el que nos encontramos es el mármol un material muy común que se emplea para la construcción debido a su estructura moldeable y su elegante estética. Su proceso de pulido se realiza de forma sencilla aplicando abrasión con una máquina de discos rotativos devolviéndole a si su brillo. Parece sencillo pero se requiere siempre de la ayuda de un profesional porque se podría llegar a deteriorar si no se lleva acabo bien su realización.

En segundo lugar nos encontramos con el parquet un material muy popularizado actualmente que aporta calidez a un hogar, pero que a su vez implica un preciso mantenimiento y requiere ser pulido cada cierto tiempo. Al tratarse de madera, necesita un cuidado especial por su delicadeza. Para ello se necesita lijadoras especiales y productos químicos que retiren los restos ya sean de cera o residuos que se aplicaron años atrás.

Continuamos con el hormigón tratándose de uno de los materiales más versátiles que existe ya que funciona tanto para exteriores como interiores. Para su correcto mantenimiento se necesita una máquina específica y distinta a las que se usan para otras superficies y se deben tener en cuenta otros aspectos técnicos como el rellenado de grietas y la revisión de las juntas de dilatación.

El granito es otro material muy empleado por su dureza , resistencia y fácil mantenimiento. Para pulirlo se usan máquinas con discos giratorios y productos químicos que alcanzan mucha temperatura y logran cristalizarlo para sellar sus poros. Con el pulido se logran favorecer todavía más sus cualidades.

El terrazo se compone de una mezcla artificial de guijarros, cemento y resina lo que supone un gasto más económico y se ajusta a diversas superficies. Para pulir el terrazo se utiliza la técnica de la abrasión con máquinas pulidoras y se le aplica cera para que brille. Con el pulido se consigue destacar la superficie y sellar los posibles micro orificios para volverlo impenetrable.

El Gres porcelánico es muy versátil ya que presenta una amplia paleta de colores, texturas y acabados. Su mantenimiento es complejo, ya que la última capa de las losas es muy fina y se corre el riesgo de estropear. Con la ayuda de un profesional y la maquinaria adecuada se consigue recuperar sus propiedades originales.

Y por último tenemos el barro cocido es un material tradicional que su pulido requiere de un gran conocimiento de la técnica para no dañarlo. Se realiza con una máquina pulidora con discos especiales para barro y se le aplican aceites y ceras que le proporcionan el color y el brillo que deseamos.

Ejemplos de pulidos de suelo

Tras haber presentado los posibles tipos de materiales para suelo que se puede llevar acabo su pulido , queremos mostrarles un ejemplo con uno de ellos, concretamente el mármol.

El mármol como hemos comentado antes es un producto muy versátil por sus componentes y es por ello que queremos presentándoles el antes y  el después de un trabajo que desde Grupo Seros hemos llevado acabo, para que observen el maravilloso resultado tras el proceso de pulido.

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